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miércoles, marzo 30, 2016

Lamento de Eowyn

La versión extendida de la película “El Señor de los Anillos: Las Dos Torres” contiene una escena que vi por primera vez hace un tiempo y sobre la cual deseo hablar desde entonces.

La escena corresponde al funeral de Théodred, hijo del Rey Théoden, Señor de los Rohirrim y de la Marca de los Jinetes.

Lo que hace interesante esta escena desde el punto de vista lingüístico es que en ella Eowyn declama un canto en idioma Anglosajón. Este idioma, también llamado Antiguo Inglés (Old English) es el idioma que se usaba en Inglaterra antes de las invasiones normandas. Tolkien, que enseñaba este idioma en Oxford y que tenía gran pasión por él, decidió usar el Anglosajón para representar en sus libros el idioma que hablaba el pueblo Rohirrim. Las razones que da Tolkien para que sus personajes hablen en Anglosajón es un poco más complicada, y la simplifico así: en El Señor de los Anillos, los protagonistas hablan la lengua llamada oestron (una lengua común o lingua franca) que Tolkien “representa” mediante el inglés; dado que en su ficción la lengua de los Rohirrim es una versión antigua del oestron, Tolkien la “representa” mediante el Anglosajón, lo que de paso le sirve para disfrutar de esta lengua por él tan querida.

La costumbre de entonar un canto de despedida (funeral dirge en inglés) durante un funeral es una costumbre presente en muchas culturas desde la Antigüedad. En la Grecia antigua, la familia del fallecido entonaba canciones tristes en su memoria (epicedium). Esta costumbre permanece todavía, en formas más o menos evidentes, en muchas culturas. En español, existe el responso, parte del rezo que se dice por los difuntos, a veces cantado (por ejemplo, el Día de Todos los Santos), y la endecha (del Latín indicta, “anunciada”), “canción triste o de lamento”, y también “combinación métrica que se emplea repetida en composiciones de asunto luctuoso por lo común” según el D.R.A.E.

Peter Jackson, director de las trilogías basadas en la obra de Tolkien, puede ser aplaudido por haberse esforzado en ser fiel a los idiomas que usa el autor en sus libros. Para ello, ha buscado el asesoramiento de expertos en los idiomas creados por Tolkien y de lingüistas. El canto de Éowyn es un ejemplo de este buen hacer. En este caso el traductor al Inglés Antiguo o Anglosajón ha sido David Salo.


He aquí la letra del canto completo en Anglosajón, aunque en la película sólo se usan los últimos cuatro versos (seguida de la repetición de la palabra bealo, o “mala muerte”):

Nú on théostrum licgeth Théodred se léofa
hæ´letha holdost.
ne sceal hearpan sweg wigend weccean;
ne winfæ´t gylden guma sceal healdan,
ne god hafoc geond sæ´l swingan,
ne se swifta mearh burhstede beatan.

Bealocwealm hafað fréone frecan forth onsended
giedd sculon singan gléomenn sorgiende
on Meduselde thæt he ma no wære
his dryhtne dyrest and maga deorost.


"Yace ahora el amado Théodred en la oscuridad,
El más leal de los combatientes.
El sonido del arpa no despertará al guerrero;
Ni el hombre sostendrá una dorada copa de vino,
Ni hará levantar el vuelo al buen halcón a través del salón,
Ni hará piafar al veloz caballo en el patio.

Una cruel muerte ha arrebatado al noble guerrero.
Un canto cantarán juglares apenados
En Meduseld donde ya no habita más;
Para su señor el más querido y para sus parientes el más amado."

En la página web “A Magpie’s Nest”, indican que la inspiración para este texto proviene de la línea 2265 de Beowulf:

Bealocwealm hafað fela feorhcynna forð onsended...
“Una muerte maligna (baleful) ha alejado de mi a muchos de mis parientes...”

El autor de la magnífica página Beowulfian nota acertadamente:

“Sin embargo, el “buen halcón” y el “veloz caballo” aparecen también en la misma sección de Beowulf”. Y yo añadiría también el arpa. Véanse la línea 2262 y siguientes:

Næs hearpan wyn,
Gomen gleobeames, ne god hafoc
Geond sæl swingeð, ne se swifta mearh
Burhstede beateð. Bealocwealm hafað
Fela feorhcynna forð onsended!

"Ningún arpa deleita
Con alegre música, ningún buen halcón
Surca la sala, ni ningún veloz caballo
Trota en el patio. Una destrucción cruel
Ha matado lo poco que quedaba de mi estirpe”.

En una versión u otra, el verso sobre el veloz caballo me parece especialmente oportuno tratándose de un funeral de los Rohirrim, por el amor a los caballos que esta cultura profesa.

Desde el punto de vista cinematográfico (iba a escribir “cineástico”, que en alguna parte lo he oído, pero parece ser que la palabra no existe) la escena recibe buenas opiniones de los expertos en cine debido a la calidad de la interpretación de los actores que interpretan a Éowyn y Théoden, prima y padre del fallecido respectivamente. A mi me impresiona especialmente el rostro de Théoden, incluso su andar, que comunican un dolor apabullante, sobrecogedor.

No puedo terminar estas letras sin confesar mi profunda emoción al contemplar esta secuencia; la tristeza por un padre o madre que parte me resulta horrible, pero mayor ha de ser por un hijo o hija. Como expresa Théoden en la película: “ningún padre debería enterrar a su hijo”. Pero también me emociona la belleza de esta lengua antigua, que en este canto fúnebre de algún modo dignifica y ennoblece un momento tan terrible.

Enlaces:

sábado, febrero 04, 2012

Benjamin Bagby's Beowulf

La frase en Inglés Benjamin Bagby's Beowulf forma una construcción aliterativa: es decir, existe en ella un sonido (en este caso la consonante inicial "B") que se repite a lo largo de la frase. No sé si la aliteración presente en esta frase es fruto de la casualidad o de la intención de su autor; por lo que veremos a continuación, me inclino más por esta última opción.



La poesía germánica antigua, lógicamente con peculiaridades propias dependiendo de la lengua conreta, tiene precisamente como uno de sus rasgos característicos la aliteración de sus versos. Así, el ritmo se consigue por la repetición de un sonido a lo largo de una frase, no por la rima de la parte final del verso como en la mayoría de la poesía más moderna. Aparece así en la poesía en Inglés Antiguo; por ejemplo, en el comienzo del Beowulf leemos:

Hwaet! We Gar-Dena in gear-dagum
"¡Atención! Nosotros, de los Daneses (de la Lanza) en tiempos antiguos..."

donde las palabras que llevan el acento, Gar-Dena y gear-dagum comienzan ambas por "G".

Pero la frase "Benjamin Bagby's Beowulf" no sería más que un ejemplo de aliteración si no fuera porque Benjamin Bagby no es un nombre tomado al azar, sino el de un verdadero scop de los tiempos modernos.


Nacido en 1951, fundador del conjunto Sequentia, Benjamin Bagby es un intérprete de música medieval, cantante, compositor y arpista. Quizá lo más destacable de su repertorio sea la recreación de antiguas obras como el propio Beowulf, las Eddur y música alemana de los siglos X y XI.

Su versión del Beowulf nos da una idea muy precisa, en mi opinión, de cómo debía ser la labor del antiguo scop. La sabia combinación de maestría con el arpa y la voz, las dotes teatrales, el saber aprovechar la fuerza o la melodía de esta lejana lengua cautivaría a buen seguro a una audiencia para la que la recitación del poema sería todo un acontecimiento lúdico, pero también una descripción de un mundo y unas gentes que no conocerían nunca de otra forma, un recordatorio de tradiciones, historia, mitos e ideas religiosas, un verdadero tapiz de emociones y asombros que perduraría durante muchas noches en sus mentes y corazones.


La labor de Bagby, que declama sin tacha los cientos de versos del poema, acompañado de su arpa de 6 cuerdas (construida a imagen de la encontrada en la tumba de un noble alamán del signo VII), es ardua y merece nuestro reconocimiento más profundo, máxime cuando consigue cautivarnos a nosotros, espectadores saturados de imágenes y ocios huecos, que ni siquiera podemos seguir la trama en esa noble lengua olvidada, y que aún así permanecemos boquiabiertos ante el despliegue de las evocaciones que nos trae este viejo arte.



martes, diciembre 16, 2008

Una batalla anglosajona

Elene es un poema anglosajón de un tal Cynewulf, un scop (poeta de la época anglosajona) simpático que siempre firmaba con runas y que vivió en algún momento entre los siglos VIII y IX (sus textos no se han podido fecharse con mayor exactitud). En el poema, que en realidad se basa en un texto latino, se narra el encuentro de la Vera Cruz por Santa Helena. A pesar de su pío argumento, ningún anglosajón podía resistirse a narrar una buena historia de batalla, y aunque la tarde en que empecé a redactar esta entrada yo andaba buscando algún pasaje lírico, me rendí ante la fuerza de la siguiente descripción de una batalla entre el emperador romano Constantino y una fuerza combinada de Hunos y Ostrogodos, que se narra entre los versos 109 y 126.

Byman sungon
Las trompetas cantaban
hlude for hergum. Hrefn weorces gefeah,
en alto ante las huestes. El cuervo se alegraba de su tarea
urigfeðra, earn sið beheold,
con alas llenas de rocío; el águila inspeccionaba la marcha,
wælhreowra wig. Wulf sang ahof,
la batalla cruel. El lobo alzó su aullido,

holtes gehleða. Hildegesa stod.
el habitante del bosque. El terror de la batalla se alzó.
þær wæs borda gebrec ond beorna geþrec,
Entonces hubo quebranto de escudos y daño de guerreros,
heard handgeswing ond herga gring,
duro batir de espadas en mano y mezcla de ejércitos,
syððan heo earhfære ærest metton.
cuando con la primera tormenta de flechas se encontraron.

On þæt fæge folc flana scuras,
Sobre esa hueste de condenados flechas llovieron,
garas ofer geolorand on gramra gemang,
lanzas sobre los escudos amarillos contra la cruel multitud,
hetend heorugrimme, hildenædran,
el cruel enemigo envió, las víboras de la guerra,
þurh fingra geweald forð onsendan.
a través de dedos blandiendo armas.

Stopon stiðhidige, stundum wræcon,
Con paso firme, trajeron una y otra vez aflicción,
bræcon bordhreðan, bil in dufan,
rompieron la barrera de escudos, llevaron la espada al campo enemigo,
þrungon þræchearde. þa wæs þuf hafen,
presionaron con intrépida violencia. Entonces fue alzada
segn for sweotum, sigeleoð galen.
la insignia ante las tropas, un himno de triunfo cantaron.

Gylden grima, garas lixtan
Dorados yelmos y lanzas brillaron
on herefelda.
sobre la llanura de la batalla.


La literatura en Inglés Antiguo (Anglosajón) posee una fuerza y rotundidad muy propias de la época en la que se escribió y de las gentes de quienes fue nativa; y al mismo tiempo transpira una frescura, honestidad, y en algunos textos, un lirismo inocente y potente que la hace muy particular. El idioma es de una belleza de sintaxis y sonoridad que le hace destacar entre las demás lenguas germánicas antiguas. Si alguien que pase por aquí tiene interés en conocer con más profundidad esta interesante literatura, le recomiendo el libro "Beowulf y Otros Poemas Anglosajones. Siglos VII - X", de Jesús y Luis Lerate, publicado por Alianza Editorial, que aunque no contiene textos del Elene, tiene una buena selección de fragmentos y poemas traducidos al español.

domingo, mayo 04, 2008

A un Ruiseñor

En una conversación con Carlos ha surgido la palabra inglesa nightingale, es decir, la palabra para ruiseñor.

Nightingale se decía en Inglés Medio nightyngale. Hay ahí en medio, entre nighty y gale una curiosa n que aparece después de la segunda mitad del siglo XIII. Digo que aparece porque antes de esa época la palabra era nightegale. Esa nasalización puede deberse a la asimilación con un gerundio, es decir, con la terminación -ing que todos conocemos, o no tener nada que ver con ello. Si nos remontamos más hacia el pasado, la forma en Inglés Antiguo era nihtegale. La primera parte de la palabra, nihte, proviene de "noche" en esa lengua: niht (aunque neaht en el dialecto Sajón Occidental, næht, y también nehtde en Ánglico). Nihte sería Genitivo Singular: "de la noche". La segunda parte de la palabra está relacionada con galan, "cantar", aunque este verbo puede significar desde "gritar" a "lanzar encantamientos". En las lenguas antiguas había que tener cuidado con lo que se decía o gritaba: el verso, la enumeración, la repetición, la misma palabra tenían un poder que convenía recordar y respetar. De la misma raíz, galdor o gaeldor significaba "conjuro", y galdere era el hechicero, el encantador, el adivino, o el que decía la fortuna.

Como existen palabras muy parecidas en otras lenguas Germánicas para éste ave, como Alemán (Nachtigall), Holandés (nachtegaal), Noruego (sørnattergal), Sueco (Sydnäktergal), se puede deducir que la palabra no se formó en la época del Inglés Antiguo, sino que es aún anterior, y de hecho, parece ser una palabra formada ya en la época en la que las distintas lenguas Germánicas no se habían diferenciado aún.

Es posible que este nombre del pájaro provenga de su costumbre a cantar en horas nocturnas (más bien, en las primeras horas de la noche, aunque también lo hace durante el día, por supuesto). Ésta puede ser una buena teoría para el nombre del ave, al menos en lo que concierne a las lenguas Germánicas.

En Español, la palabra ruiseñor viene del Latín luscinia, aunque a primera vista no lo parezca. Luscinia es palabra femenina. También existía el masculino luscinius, aunque por lo que he leído, la forma femenina era anterior. Ruiseñor, en español, tendría su origen más exactamente en la forma diminutiva lusciniolus, y fijándose bien, ya está ahí el germen de ruiseñor, con un par de cambios fonéticos y asimilaciones. Pareja evolución desde este diminutivo se ha dado en otras lenguas Romances: Italiano usignolo, Portugués rouxinol, Occitano rossinhòl, Catalán rossinyol. La palabra Francesa rossignol no puede incluirse rigurosamente en esta lista ya que deriva a su vez del Provenzal Antiguo (dialecto del Occitano Antiguo) rosinhol. En Francés Antiguo era losseignol, que como se ve conserva la l inicial. La l inicial latina suele conservarse en las lenguas Romances; así pues explicar la r inicial en las palabras Española, Portuguesa, Occitana y Catalana no es fácil. Es cierto que en Catalán y en algunos dialectos Españoles, la l inical latina se palataliza en ll. De ahí quizá se paso a r; no es improbable. El resto probablemente lo hizo la asimilación a la palabra roge en Occitano o roig en Catalán ("rojo") o al nombre propio Ruy en Español, mientras que también es probable que la terminación -señor sea una asimilación a esa misma palabra por parte de los hablantes (la evolución esperada del Latín al Español hubiera sido -siñolo). Por completar el listado de formas Romances, en Rumano, curiosamente, éste ave recibe el nombre de privighetoare, es decir, "vigilante". Es nombre femenino en esta lengua.

Pero si volvemos al origen primero de la forma latina, encontramos incertidumbre entre los estudiosos. Todos los análisis, sin embargo, o casi todos, están de acuerdo en el origen de la parte última de la palabra: cinia está relacionado sin duda con cano, "cantar". Es la parte inicial la que causa problemas. Una etimología propuesta hace partir luscinia de una forma anterior cluscinia que habría perdido la c inicial. Esta cluscinia estaría formada por raíces del verbo clueo, "poseer fama" (relacionado con el Griego kluo, con el mismo significado, y el Sánscrito cru, "oír"; clueo tiene incluso el mismo origen que gloria, palabra Latina que pasó sin variación al Español). Sería por tanto algo así como "gloriosa cantora" o "famosa cantora".

Hay otros orígenes propuestos: lus- puede ser un apócope lugs- que a su vez vendría de luges-, "pena". Sería una "cantora de la pena, de los lamentos". No es tontería. Existe el mito de Filomela, Progne y Tereo. Filomela es convertida por los dioses en ruiseñor. Varios autores griegos califican al ruiseñor de ave triste, ligeia, por ejemplo Esquilo en Agamenón y Sófocles en Edipo en Colono. De la asimilación de esta palabra al Latín y el recuerdo del mito surgiría lugescinia, luego lugscinia, luego luscinia. Otra etimología relaciona lus- con luxus, "dislocado", en referencia al canto intrincado del ruiseñor, al que el mismo Plinio menciona en su Historia Natural.

Sin embargo, la etimología que tiene más fuerza es la que relaciona lus- precisamente con lux, "luz". Pero la raíz de lux es luc- (Genitivo lucis) no lus-. ¿Indicaría algo esa forma lus-? Efectivamente. Esa forma lus- puede ponerse en relación con una forma diminutiva: una luz atenuada, una luz disminuida, precisamente la del alba o la del crepúsculo. Ciertamente, aunque esta propuesta sea la correcta, no hay base que yo conozca para elegir el crepúsculo frente al alba. Sin embargo, dado que como se ha dicho antes, el ruiseñor en efecto tiene la costumbre de cantar a primeras horas de la noche, y siendo éste un hecho que le distingue frente a otros pájaros, es más que probable que de ser ésta etimología la verdadera, el término lus- hiciera referencia más bien al crepúsculo que al alba. Si esto fuera así, la bella imagen del ruiseñor como "cantor del crepúsculo" sería común tanto a las lenguas Pregermánicas como al Latín, lo que nos sugiere (aunque se requeriría más contraste y estudio para afirmarlo, ya que por ejemplo en Griego Antiguo es aêdôn,"la cantora") que quizá el concepto, si no la palabra existiera como tal entre los pueblos Indoeuropeos.

En la cultura popular, el ruiseñor anuncia la primavera y es considerado el pájaro del mes de mayo. También es símbolo del amor. En Persia siempre tuvo un papel destacado en el arte y la literatura, hasta el punto de que es considerado el pájaro nacional de Irán. Ha servido incontables veces de inspiración para todo tipo de composiciones. Yo recuerdo en concreto la Ode to a Nightingale de Keats, y sé que Coleridge también le dedicó unos versos. Pero para despedirme elijo dejaros con el soneto que compuso Espronceda, "A un Ruiseñor":

Canta en la noche, canta en la mañana,
ruiseñor, en el bosque tus amores;
canta, que llorará cuando tú llores
el alba perlas en la flor temprana.

Teñido el cielo de amaranta y grana,
la brisa de la tarde entre las flores
suspirará también a los rigores
de tu amor triste y tu esperanza vana.

Y en la noche serena, al puro rayo
de la callada luna, tus cantares
los ecos sonarán del bosque umbrío.

Y vertiendo dulcísimo desmayo,
cual bálsamo süave en mis pesares,
endulzará tu acento el labio mío.

miércoles, febrero 20, 2008

Gigante

Hace ya un tiempo me distraje adivinando la etimología de la palabra gigante. Le suponía un origen clásico, pero al mismo tiempo, me sugería varias asociaciones. Así que saqué los libracos y preparé el ordenador para un poco de siempre grata investigación... y así volví a recordar donde había visto una conexión con otra lengua en principio menos clásica. De otras conexiones que descubrí, y que me gustaron, os doy cuenta ahora mismo.

En el español la palabra gigante viene directamente del Latín: gigas en Nominativo, gigantis en Genitivo. He leído que pasó al Español con esa forma ya en el s. XIII, probablemente desde las Escrituras, imagino, ya que en la propia Vulgata aparece el término:

Gigantes erant super terram in diebus illis (Gen., VI, 4).

A su vez, el Latín tomó la palabra del Griego gigas, gigantos. Es palabra de probable origen pre-Griego, no Indoeuropeo, curiosamente. En cualquier caso, sigamos la evolución del Latín gigas, gigantis. Se asume que en Latín Vulgar debió transformarse en *gagas, con Acusativo *gagantem. En cualquier caso, pasa al Antiguo Francés como gaiant o jaiant. Lo encontramos en el Roman de Brut, escrito en Anglo-Normando en el siglo XII:

Ne voloit ost od soi mener,
Ne cist afaire à toz monstrer
Ne quidnit se il le séussent,
Que del jaiant pooir eussent

La forma cambia a géant más tarde, permaneciendo así hasta el Francés actual.


Curiosamente del Antiguo Francés jaiant pasó también al Español jayán significando persona de gran estatura, robustez y fuerza. Por ejemplo, en el Quijote:

«Lleváronle luego a la cama, y, catándole las heridas, no le hallaron ninguna; y él dijo que todo era molimiento, por haber dado una gran caída con Rocinante, su caballo, combatiéndose con diez jayanes, los más desaforados y atrevidos que se pudieran hallar en gran parte de la tierra.». (Cap. V).

Covarrubias en su Tesoro apunta que puede haber pasado del Francés al Español precisamente a través de las novelas de caballerías. La palabra aparece en el Diccionario de la R.A.E., con el mismo significado antes dicho.


¿Y qué hay del Inglés? Recordemos que en el Antiguo Francés teníamos gaiant o jaiant. Después de que esta forma hubiera pasado a la definitiva geant, la encontramos ya en lengua Inglesa por allá el año 1297. He leído que en los escritos de Wace (1100-1174) también pervive:

"In þat tyme wer here non hauntes Of no men bot of geauntes."

Pero no he podido comprobarlo. La palabra, eso sí, está asentada en Chaucer:

"He slow the geant Antheus the stronge" (The Monk's Tale)

"Sire Thopas drow abak ful faste
This geant at hym stones caste
Out of a fel staf-slynge" (The Tale of Sir Thopas)

"Al myghte a geant passen hym of myght,
His herte ay with the first and with the beste" (Troilus and Criseyde)

He dicho, pues, que la palabra del Francés Antiguo geant pasó al Inglés Medio. Pero, al igual que ocurrió con muchas otras palabras, ¿no desplazó este barbarismo a alguna palabra del Inglés Antiguo que significase algo parecido?
En efecto, existía dicha palabra, y os la digo yo: ent. En efecto, es así como se dice "gigante" en Inglés Antiguo.

"ða wæs gylden hilt gamelum rince,
harum hildfruman, on hand gyfen,
enta ærgeweorc." (Beowulf, versos 1678-1679)

("Así la dorada empuñadura fue para el guerrero de cabellos grises, / héroe anciano, en su mano dispuesto / el trabajo astuto de gigantes.").

Así que la palabra ent que tanto gustaba a Tolkien fue tomada directamente de su bien amado Inglés Antiguo; hay, como sabéis, muchas más repartidas por su obra. Yo, por mi parte, me doy por satisfecho con estos descubrimientos de aficionado. Me surgió la duda de si realmente no se trata de una palabra Indoeuropea: veo demasiado parecido entre la palabra ent, de origen Germánico, y la parte de la raíz -ant- que aparece en la declinación de gagas. Pero es que no sé lo suficiente acerca del Griego Antiguo como para saber si es una desinencia y no parte de la raíz (aunque no lo parece, y no toman esa desinencia, por lo que yo sé, todos los masculinos de la tercera declinación). Hay, pues, material para seguir investigando sobre el origen de los Gigantes.

viernes, octubre 27, 2006

Ebudæ

Por allá el 91 ó 92 solía escuchar yo el "Shepherd Moons" the Enya.

Por aquél entonces ya sabía que se llamaban Satélites Pastores a los satélites que mantienen "en su sitio" los anillos de planetas como Saturno o Júpiter, pero entonces no lo relacioné con el título del disco, quizá porque en aquellos días mi inglés era más pobre y no sabía lo que significaba "shepherd".

Algunas veces los anillos tienen satélites pastores, pequeñas lunas que orbitan cerca de los límites exteriores de los anillos o en los huecos dentro de los mismos. La gravedad de los satélites pastores sirve para mantener definido el borde del anillo; el material del anillo que se aproxima a la órbita del satélite es o enviado de vuelta al cuerpo del anillo, o acelerado hasta ser expulsado del sistema, o atrapado por la gravedad del propio satélite.

Estaba encantado con este álbum y probablemente lo escuché una y otra vez durante inacabables tardes y noches de invierno, mientras escribía cartas a Francia, leía el Taliesin de Stephen R. Lawhead o, en programas que ponían música folk, grababa canciones de la radio en viejos casetes. Eran tardes teñidas de magia y añoranza por un pasado que nunca había vivido pero que sentía muy cercano, y la música del Shepherd Moons se entrelazaba perfectamente con el frío, las velas y las apretadas letras.

Me fascinaba la lengua en la que estaban escritas las canciones de este dico; en casi todas se trataba de irlandés, aunque en aquella época no estaba seguro de si era una lengua actual o no, ni siquiera de si era realmente irlandés u otra lengua céltica. Había también algún tema en latín ("Afer Ventus"), con una sonoridad casi mística, que me sugería una invocación primitiva a los vientos y que yo intentaba descifrar con la ayuda del Spes que me había prestado mi tío. (Años más tarde conseguí, en el Rastro, mi propio ejemplar de ese venerable diccionario de latín; sin duda el mejor diccionario de latín que he conocido nunca. Entonces me pareció alto el precio que pagué por él -1000 pesetas- en aquella vieja tienda en la que no se distinguía si las estanterías estaban hechas de madera o de más libros amontonados, a pesar de que mi adquisición tenía, felizmente, la separata de gramática intacta).

Los intentos de seguir la letra mientras oía la voz de la artista eran sin embargo frustrantes; era la primera vez en la que me topaba con un esquema totalmente distinto a lo que conocía en cuanto a correspondencias entre letras y sonidos, que no parecían tener nada que ver con los esquemas del inglés, el francés o el español. Pero eso sólo aumentaba mi fascinación por la lengua. En aquellos días no era tan fácil encontrar gramáticas de lenguas como es ahora; Internet se ha convertido en una bodega inacabable, llena de exquisitos vinos, para los que disfrutamos con la filología. Casi una década después encontré una gramática de irlandés que aún conservo - la compré en un mercadillo por bajo precio, puede ser que en Londres.

Movido por la belleza de esa lengua para mi indescifrable, y también por la del galés, lengua de la misma familia, que aparecía en el Taliesin, hasta llegué a crear una lengua parecida de mi invención, que imitaba esas profundas y musicales palabras que eran un misterio para mi. La gramática era compleja, y no la conservo. En algún lado tendré el diccionario que compilé:

Na yael denbigh utha pwyll
Vawra pwyll rhylath vawr Caedd.
Caedd na ohrnedd gael.
Pwlhelly Pwyll mná Anhwy ohrnedd gaen.

Hace unas semanas he vuelto a escuchar estas canciones, tras más de 10 años sin oirlas. Todos conocéis el efecto de esas experiencias... velos que se hacen más claros y nos dejan entrever recuerdos casi olvidados...

Entre ellas recordaba claramente el tribal sonido de una canción llamada Ebudæ. El título hace referencia a las Islas Hébridas: en mapas antiguos las islas aparecen con el nombre en latín de Ebudæ o Hebudæ.

Amharc, mná ag obair lá 's mall san oích',
Ceolann siad ar laetha geal, a bhí,
Bealach fada anonn 's anall a chóich'

La canción está basada de manera bastante libre en las "waulking songs" o "orain luaidh" típicas de las Hébridas. Son estas canciones que se usaban para acompañar trabajos domésticos, en especial el rellenado o "waulking" de los tejidos de manufactura casera. En una página extinta que no es más que una traducción de otra de House of Scotland, leo:

El proceso de waulking o rellenado ("fulling") se llevaba a cabo estirando el material contra una mesa o tablero o pisándolo con los pies. Esto hacía al tweed más hermético y también lo encoge ligeramente. El proceso consiste en golpear repetidamente el material hasta compactarlo y dejarlo así preparado para su uso. Las waulking songs fueron inventadas para acompañar en el trabajo y para coordinar el golpeo del material. Una persona lidera el grupo, cantando versos conocidos o inventando unos nuevos sobre la marcha. El resto luego canta el estribillo mientras el líder se toma un respiro. Un verso suele estar formado por una o dos líneas. A menudo el estribillo consta de pocas o ninguna palabras reconocibles como tales, sino que está formado simplemente por sílabas sin sentido y cuya función es sólo rítmica. Los estribillos son la parte fundamental y más primitiva de la canción, siendo la única parte estable de la composición. Las demás secciones se suelen improvisar sobre la marcha o se toman versos de otras canciones durante la improvisación.

Traduzco yo:

El luadh era la culminación de todo el proceso de manufactura del tejido, y una de las instituciones centrales de la subcultura femenina de la sociedad Gaélica. Una noche de waulking se convertía en un inmenso desahogo para las mujeres. Las canciones tenían un fuerte elemento de chismorreo, de intercambio de secretos, comentarios sobre hombres (buenos y malos), etc. Al irse acercando el final de la sesión se solían cantar una o dos canciones sobre casamientos, que usaban textos convencionales, con los nombres de las chicas y sus pretendientes en puntos apropiados de la canción, así como fórmulas que expresaban la aceptación o el rechazo. Aunque algunas canciones eran de tema ligero o triviales, muchas contenían sentimientos íntimos, francos, intensamente vivos así como declaraciones muy expresivas de las experiencias de estas mujeres.

Dice la canción de Enya:

"Mirad, mujeres trabajando de día, y hasta tarde por las noches.
Cantan de días brillantes que ya han pasado
hace mucho tiempo, y que han partido para siempre."

Es esa tristeza soleada que sólo los aires celtas consiguen despertarnos. En otra canción ("Book of Days") encuentro ahora, quizá, la respuesta a lo que hace casi quince años, me preguntaba sin saberlo:

Ó lá go lá, mo thuras,
An bealach fada romham.
Ó oíche go hoíche, mo thuras,
na scéalta nach mbeidh a choích'.


Día a día, mi viaje,
el largo peregrinaje que yace ante mi.
Noche a noche, mi viaje,
las historias que nunca serán de nuevo.